Análisis: qué legado nos deja Rusia 2018

Análisis: qué legado nos deja Rusia 2018

16/07/2018 0 Por José E. Carratalá

¿Qué huella deja esta Copa del Mundo? ¿Qué tipo de fútbol se ha visto? ¿Ha predominado el fútbol ofensivo o el defensivo? ¿Cuáles han sido las aportaciones más destacables?. Contesta a estas preguntas Santiago Marín, entrenador de fútbol en varios equipos del fútbol valenciano, el último de ellos el Torrent CF. Estos son los tres grandes aspectos del juego que resaltamos de Rusia 2018:

1) Triunfo del colectivo, del rigor táctico y del aspecto físico

Francia, la campeona, es el modelo más paradigmático. Como apunta Santi Marín “en Francia el talento individual ha estado al servicio del grupo. Griezmann, por ejemplo, ha brillado, pero siempre desde el servicio al colectivo”. Pero no solo a los franceses, a la mayoría de selecciones que han apostado por el orden y el físico les ha ido bien en este Mundial. “Se han visto equipos bien trabajados”  prosigue, “especialmente en el aspecto defensivo”. Ahí está el caso de Rusia, que neutralizó a España y a Croacia, combinados teóricamente superiores en recursos. O Suecia, también cuartofinalista. Las selecciones de Uruguay, Dinamarca, Suiza o Japón también fueron muy competitivas a partir de un entramado táctico y una preparación de los partidos muy notable.
Para poder desempeñar este tipo de fútbol es imprescindible que el cuerpo acompañe, con lo que la preparación física y la recuperación de esfuerzos adquieren también un papel capital en el fútbol actual.

Francia logró el título desde el orden, el equilibrio y la pegada.

Francia logró el título desde el orden, el equilibrio y la pegada.

2) Trascendencia del balón parado

En parte es una consecuencia del punto anterior. En un fútbol súper profesionalizado, donde cada aspecto del juego se mira al detalle, no sorprende que cada vez más equipos ensayen jugadas de estrategia con los que poder adquirir ventajas y resolver partidos. Un dato que facilita Opta sirve para demostrar la relevancia de las jugadas de estrategia: el 43% de los goles (73 de 169, más que nunca), llegaron en jugadas a balón parado. Entiéndase como tales faltas, saques de esquina, saques de banda y penaltis.
Para nuestro entrenador, “tiene especial relevancia trabajar la estrategia a balón parado en torneo cortos como un Mundial, porque aquí es más decisivo que en una Liga. ¿Por qué? Porque sirve para cambiar los guiones de los partidos y llevarlos a tu terreno”. Pone Marín el ejemplo de Inglaterra, que anotó 9 de sus 12 goles (el 75%) a través de este tipo de acciones. Incluso la propia Francia se adelantó en el marcador gracias al balón parado ante Uruguay, Bélgica y Croacia.

Inglaterra fue la selección que más rédito obtuvo del balón parado.

Inglaterra fue la selección que más rédito obtuvo del balón parado.

Su importancia ha sido tal que selecciones tradicionalmente débiles en este aspecto se han beneficiado. Ejemplo: tres de los siete goles de España fueron logrados en jugadas de estrategia.

3) Empleo de varios sistemas de juego

El sistema más habitual de los últimos años, el 1-4-2-3-1, ha sido el predominante también en esta cita mundialista. Francia, Brasil, Alemania, México, Colombia o Dinamarca son algunas de las que han optado por este sistema. “Desde Francia 1998, más o menos, es el sistema dominante en el fútbol”, nos apunta Santi Marín. Pero su ‘dominio’ sobre otros dibujos tácticos no ha sido tan apabullante como en otras citas. Hubo selecciones que realizaron variantes a este sistema, como Croacia, que utilizó un sistema más parecido al 1-4-4-2 en la primera fase. O el 1-4-5-1 de Irán o Panamá. Según las circunstancias del juego, este dibujo puede permutar a un 1-4-3-3 con relativa facilidad.

Sistema táctico de Francia

Sistema táctico empleado por Francia en Rusia 2018.

La alternativa más solida a este dibujo táctico ha sido el empleo de tres centrales y dos carrileros de largo recorrido por banda. Dos semifinalistas como Bélgica (1-3-4-2-1) e Inglaterra (1-3-5-2) se basaron en este sistema. Pero no fueron los únicos. Rusia lo utilizó ante España. También Alemania, Argentina o Costa Rica recurrieron a él en momentos puntuales. Para Marín, que ve como una buena noticia la variedad de tácticas, este sistema tiene la ventaja de que “es más fácil defender con tres centrales y salir rápido por las bandas con los carrileros o teniendo dos referencias arriba”.
También resalta nuestro colaborador la presencia del clásico 1-4-4-2 en algunas selecciones.
Los combinados de Suecia, Portugal y la República de Corea jugaron con él. “Con este sistema tradicional dominas menos el centro del campo, pero permite un ataque más directo, sin demasiada elaboración”, concluye Santi Marín.

Aún es pronto para saber si lo ocurrido en Rusia marcará tendencia, pero desde luego ha sido un torneo que ha evidenciado que el fútbol evoluciona sin parar.