El impacto del Mundial de balonmano

España logró su segundo título mundial. FOTO:www.20minutos.es

España logró su segundo título mundial. FOTO:www.20minutos.es

La información deportiva en todos los medios de comunicación, sea televisión, radio, prensa o internet, está centrada desde el domingo por la noche en el brillante título mundial conseguido por España en balonmano, tras darle una histórica paliza a Dinamarca en la final (35-19). No es para menos. Se trata de un Mundial, se ha jugado en España y se trata de un deporte con cierto tirón popular, especialmente en Europa.

La cobertura mediática del Mundial de España ha sido buena: Televisión Española ofrecía varios partidos a diario en su canal Teledeporte y programó para La1 la semifinal de España y la final. La prensa deportiva, internet y las redes sociales también han dedicado parte de su espacio al evento. Y la respuesta popular también ha sido buena: las audiencias televisivas han sido fantásticas (la final tuvo 3,5 millones de espectadores de media y un 21% de cuota de pantalla), las distintas sedes tuvieron una notable afluencia de público, e incluso el balonmamo le ‘robaba’ parte del protagonismo al fútbol en la tertulias entre amigos y en los bares.

Todos estos datos hablan de éxito y de una buena publicidad para el balonmano, pero la pregunta es: ¿será un espaldarazo para que este deporte crezca? ¿O simplemente, superado este momento concreto de euforia ‘desaparecerá’ hasta que vuelvan las grandes competiciones?. Los datos previos no invitan a ser optimistas, con lo cual se impone una estrategia por parte de los implicados para que la popularidad del balonmano aumente.

Cuando España ganó su primer Mundial en el año 2005 también tuvo mucho eco mediático y popular, pero a la hora de la verdad el balonmano no terminó de despegar. El número de aficionados a los pabellones y el de practicantes apenas aumentó. Por si fuera poco, la crisis económica redujo todavía más las ya escasas inversiones en balonmano. En la actualidad, solo el Barcelona y el Atlético de Madrid tienen cierto poder económico para competir con los grandes equipos europeos (principalmente alemanes) y en los últimos años han desaparecido o descendido por deudas varios clubes históricos del balonmano español,como puedan ser el San Antonio, Torrevieja, Teka o Altea. Además, nuestros grandes jugadores, ya campeones del mundo, juegan la mayoría fuera de España (Sierra, Rivera, Entrerríos, García y Maqueda en Francia, y Guardiola en Alemania). Además, el seguimiento mediático de la Liga ASOBAL y de las competiciones europeas es escaso, limitándose prácticamente a las zonas de influencia de cada equipo. Los medios de difusión nacional se limitan, en el mejor de los casos, a crónicas de los partidos y clasificación de cada jornada. Quien más apuesta por este deporte es TVE, que retransmite un partido en directo de cada jornada, tanto de Liga Asobal como de la Liga de Campeones, aunque con audiencias discretas, dicho sea de paso.

En resumen, el Mundial de balonmano y el oro de España han relanzado la imagen de este deporte. Pero será un fenómeno pasajero si no se mantiene el interés por parte de todos (medios, inversores y público en general).

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